Una elección distinta, y a propósito. Esta semana hemos hablado de a quién le hablamos y de con qué palabras, es decir, de la superficie del juego. Bacqué, desde la Sociedad Francesa de Tanatología, se va justo al extremo contrario: a los símbolos más profundos que el videojuego maneja sin que casi nadie los nombre. Su tesis es que el videojuego es un marcador del imaginario contemporáneo, y que se alimenta de símbolos potentes (la vida, la violencia y, sobre todo, la muerte), omnipresente en nuestros juegos bajo mil formas y casi siempre banalizada, "conjurada".
Entender el símbolo ayuda a decidir por qué está en pantalla y qué debería provocar en quien juega.
Es un libro académico, en francés y sobre un tema incómodo, aviso. Pero para cualquiera que diseñe juegos, entender qué está manejando de verdad cuando pone una muerte en pantalla (y por qué al jugador le afecta o no) es la clase de reflexión que separa a quien hace mecánicas de quien construye significado. Publicado por Presses Universitaires de France.
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