Encaja con la semana por debajo de lo evidente. Aparici y su equipo defienden una idea que a cualquiera que construya comunidad alrededor de un juego le va a sonar: la cultura popular de hoy, las redes, los vídeos y los videojuegos, funciona por diálogo, participación y autogestión, no por transmisión de uno a muchos.
Justo lo que veníamos diciendo sobre pertenencia y sobre convertir jugadores en aliados.
Es un libro académico, español y ya con unos años, pero envejece bien precisamente porque no habla de una tecnología concreta sino de un cambio de actitud. Para quien piensa el videojuego como medio de comunicación y no solo como producto, es una lente distinta y útil. Publicado por Gedisa.
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