Lo ves fuera del sector con solo mirar. La agencia de viajes que te lo daba todo hecho se desagrupó en Booking para hoteles, Skyscanner para vuelos, TripAdvisor para reseñas (y ahora Google intenta reagruparlo otra vez). La tele de doscientos canales se rompió en apps de streaming sueltas, y ahora esas apps se venden en packs. El paquete de ofimática se fragmentó en mil herramientas especializadas, y luego llegó una que promete volver a juntarlas. Agrupar, desagrupar, reagrupar. Siempre.
Y en el videojuego pasa exactamente igual, aunque casi nadie lo nombra. La consola y la plataforma fueron el gran "todo en uno". Luego llegó la desagrupación: tiendas digitales, géneros de nicho, estudios indie especializados en hacer una sola cosa extraordinariamente bien. Y ahora estamos en plena reagrupación: las suscripciones que te dan cientos de juegos por una cuota, los grandes juegos que se convierten en plataformas donde caben todos los demás, los packs y los universos compartidos. Cada uno de esos movimientos fue una oportunidad enorme para quien lo vio venir y el ciclo no ha terminado.
La pregunta operativa, entonces, no es solo "¿qué juego hago?", es "¿en qué punto del ciclo está mi trozo de mercado?". Si tu género se ha hinchado hasta volverse un mazacote que lo intenta todo y no destaca en nada, ahí hay hueco para un especialista que desagrupe una parte y la haga sublime. Si tu nicho está roto en mil piezas dispersas, ahí hay hueco para quien las reagrupe con criterio (como hace Chibig, del que hablamos abajo), tejiendo todos sus juegos en un mismo universo. La oportunidad casi nunca es inventar algo de la nada; es ser quien da el siguiente movimiento del ciclo antes que los demás.
▸ Equipo de desarrollo: tu mercado ahora mismo, ¿se está agrupando o desagrupando? Si no lo tienes claro, es difícil que estés a favor de la corriente en vez de en contra.
▸ Inversor: cuando un estudio te presenta su oportunidad, ¿la enmarca dentro de un movimiento del mercado o solo te enseña su juego? Lo primero demuestra que entiende la ola; lo segundo, que espera tener suerte.
▸ Profesional: el género en el que trabajas, ¿es un "todo en uno" listo para que alguien lo desagrupe, o un caos listo para que alguien lo reagrupe? Esa lectura vale más que diez ideas sueltas.

